lunes, 10 de abril de 2017

Ciencia en la naturaleza

Os dejo un vídeo sobre la importancia de las matématicas, la física y la química en la naturaleza y en la vida cotidiana.



Es la base del trabajo de la semana cultural del colegio dentro de mis asignaturas. Increíble la atención y las preguntas de los alumnos de tercero de la ESO.

jueves, 6 de abril de 2017

Proyecto Philadelphia

Virginia Pardo, alumna de 2º de la ESO del colegio Mercedes, nos escribe este interesante artículo. Muchas gracias!!


Durante la segunda guerra mundial, año 1943, en el patio Naval de Filadelfia, se dice que un barco estadounidense puso a prueba una tecnología diseñada por Albert Einstein. Se le conoce como experimento Philadelphia, pero en realidad se llama Proyecto Arcoíris.

El objetivo era que el barco fuera ópticamente invisible, mediante generadores instalados previamente en él; que se dice que crearon un campo magnético que hizo desaparecer el acorazado durante unos minutos. Esto tuvo repercusiones en la tripulación, ya que los marineros se quejaron de fuertes nauseas, según ellos producidas por la prueba.

Cuatro meses después, se volvió a realizar otra prueba, con distinto equipo y generadores. Se cuenta que el barco desapareció al igual que la vez anterior, solo que en esta ocasión el buque se materializó a 600 km de distancia, y sobre unos 15 minutos antes de que se encendieran los generadores. Es decir, viajó 15 minutos al pasado. Al cabo de poco tiempo, el barco reapareció de nuevo en el puerto Naval. Esta vez, según muchos por viajar por el espacio-tiempo, los marineros acabaron fusionados con el casco del buque, otros sufrieron graves quemaduras en al menos el 80% de su cuerpo. El resto de la tripulación sufrió esquizofrenia severa y muchos de ellos desaparecieron días después del experimento.



Y pese a que es cierto que Einstein trabajó para la marina en investigación teórica de explosivos y explosiones, no hay ninguna evidencia de que Einstein trabajó en nada relacionado con invisibilidad o teletransportación. Todo esto es una gran leyenda urbana en la que lo primero de todo, las fechas no encajan. El barco fue botado al menos dos días después del supuesto primer experimento. Para confirmar que esto es falso, en el año 2000 la Oficina de Investigación Naval de la Marina hizo público un comunicado en el que negaba rotundamente la existencia de un programa relacionado con la invisibilidad y la teletransportación.

Lo único cierto de todo el experimento es que, en torno al 1940, la marina estadounidense sí que experimentaba con invisibilidad, pero de forma en la que sus barcos redujeran su campo magnético para evitar que fueran un blanco fácil para los submarinos nazis. Esto es lo que trajo lugar a dudas cuando dos integrantes de la marina estaban tomando algo en un bar y les escucharon hablar sobre un sistema para hacer invisible el barco, y eso hizo que empezaran los rumores.




En realidad, todos aquellos “generadores” eran un tipo de sonar. En resumen, que todos esos proyectos sobre invisibilidad, equipamiento secreto y teorías de Einstein, acabaron siendo exageraciones de la tripulación mezclados con malentendidos de la gente que, poco a poco, ha llegado a nuestros días como una gran mentira.

martes, 28 de marzo de 2017

Farolillos solidarios

Dispuestas a prender la chispa de la solidaridad, las ONG burgalesas Proyecto Rubare y Kisoro DCI se alían en una iniciativa singular para la que precisan el apoyo de los sus vecinos. Y es que quieren iluminar de esperanza la ciudad con una suelta masiva de farolillos que evidencie el compromiso de esa ciudad con los refugiados. La propuesta, una suma de ilusiones, invita por tanto a encender la llama «en homenaje a toda esa gente de fuego, que brilla con luz propia, que arde la vida y si la encuentras te enciende», explican sus promotores, inspirados en el microrrelato Un mar de fueguitos del uruguayo Eduardo Galeano.


Se distribuyeron 3.000 farolillos -a la venta por tres euros de donativo- con los que, más allá de dibujar una imagen poética el 25 de marzo a las 20:00 horas en el paseo Sierra de Atapuerca, recaudar fondos «que se destinarán íntegramente a los refugiados de la República Democrática del Congo en Uganda». Ambas organizaciones conocen bien la necesidad de ayuda de la etnia batwa, una minoría pigmea expulsada de sus tierras en las montañas Virunga que «malvive desde hace años en un asentamiento en el territorio ugandés al que se desplazaron».


Tanto Proyecto Rubare como Kisoro se toparon con esta realidad y comenzaron a trabajar «para impulsar su autogestión y proporcionar a la etnia batwa un futuro hasta ahora inexistente, mejorando su calidad de vida», explican en el extenso documento que presenta sus ‘intenciones’ en aquel rincón del mundo en el que «las casas son inhumanas y la supervivencia de los niños casi nula», denuncian.

Para lograr su meta han alquilado un terreno en el que cultivar alimentos con los que estos refugiados puedan subsistir. Además, con los beneficios de esta próxima actividad solidaria promoverán la construcción de dos centros sociales -uno en cada poblado- que sirvan también de escuela.

La idea es que los levanten ellos mismos, «siendo protagonistas de su propio cambio social», y que esta labor les proporcione los conocimientos necesarios «para transformar sus chozas en casas adecuadas y en condiciones dignas, fomentando de paso el empleo, la formación y el trabajo cooperativo», detallan.

Salvar los 8.000 kilómetros que separan Burgos de tal enclave y sumarse a la iniciativa de Proyecto Rubare y Kisoro será posible con el sencillo gesto que ambas entidades sociales proponen para dentro de dos semanas.


La alianza entre Proyecto Rubare y Kisoro DCI viene de lejos. Sus promotores se conocían «hace años», pues apenas 40 kilómetros separan sus respectivas zonas de acción en África, separadas sin embargo «por las fronteras de dos países con realidades similares pero con aspectos políticos y culturales que precisan diferentes intervenciones», señalan. Hablaron, compartieron inquietudes y decidieron cooperar «porque importan las personas y no limitan las fronteras».

Una iniciativa distinta, con un fin solidario, y donde mucha gente estuvo implicada. Todo un éxito.

domingo, 19 de marzo de 2017

¿Patatas en Marte?

Una de mis aficiones es el cine. Me encantan las peliculas de todo tipo, pero en especial las de ciencia ficción. En ello me basé para el trabajo fin de máster.

Diseñé y apliqué una unidad didáctica sobre el análisis de ciertas escenas de películas, principalmente de superhéroes, desde un punto de vista científico. Se trataba de comentarlas teniendo en cuenta la dinámica, las fuerzas y el movimiento.

En otras entradas explicaré más acerca de esto, pero quiero compartir una cosa que sucede en la película The Martian. No quiero hacer spoiler por si no la habéis visto, pero resulta que el protagonista, el botánico Matt Damon, consigue cultivar patatas en suelo marciano.



Sieguiendo el método científico (observación, hipótesis, experimentación, teoría y ley), desde el momento del estreno la comunidad científica se enzarzó en un debate sobre si es posible o no, debido a las condiciones climáticas, al tipo de suelo, a la atmósfera marciana, a las propiedades de la patata, etc. Todo esto ha desembocado en un experimento llevado a cabo por el "Centro Internacional de la Patata" con sede en Lima, Perú.

La revista Muy Interesante lo recoge en este artículo

Hay muchos incovenientes, uno tan sencillo como la duración del viaje. Las patatas habría que llevarlas desde la tierra, un pequeño viaje que, en el punto más cercano, está a "solo" 54,6 millones de kilómetros.



Teóricamente es fácil hacer el cálculo del tiempo que se tardaría en llegar. Suponiendo una velocidad de 30.000 kilómetros por hora nos llevaría 1820 horas, unos 76 días. Pero esto suponiendo que el lanzamiento se haga cuando la distancia entre los dos planetas sea la menor, algo relativamente obvio, y despreciando el tiempo de aceleración hasta llegar a esa velocidad y el tiempo de deceleración para poder aterrizar suavemente en vez de generar un carísimo y absurdo impacto en la superficie del planeta rojo.
Los cálculos reales del viaje son de unos 9 meses, las distintas sondas no tripuladas enviadas han tardado 228 días (Mariner 4 en 1964, solo lo sobrevoló), 304 días (aterrizó la Viking 1 en 1975) y 254 días (Mars Science Laboratory en 2011).

Primer inconveniente: que no germinen antes de tiempo.
Primera hipótesis: llevarlas congeladas.

Habrá que esperar unos años para ver si realmente es posible y tenemos la tecnología necesaria para ello.

miércoles, 15 de marzo de 2017

Cantabria innova

El día de ayer, 14 de marzo, leyendo la prensa me encontré con una noticia que no puede estar más al día con los temas que estamos dando en tercero de la ESO en física y química.
Habla de un material nuevo con unas muy marcadas propiedades como es el grafeno.



Según nuestro libro, el grafeno es una sustancia formada por átomos de carbono, como lo es también el grafito y el diamante. Estas tres sustancias tienen propiedades físicas muy diferentes, aunque su fórmula química sea la misma, el carbono.
La principal diferencia entre las tres es la forma en la que están unidos los átomos de carbono. En el diamante forman una red, y en el grafito, capas. Esta estructura laminar del grafito hace que se exfolie con facilidad, lo que permite utilizarlo como medio de escritura (lapicero).
El grafeno tiene una estructura laminar como la del grafito, pero de tan solo un átomo de espesor. En 2010 A. Geim y K. Novoselov consiguieron el premio Nobel de física al señalar sus características y sus numerosas aplicaciones como son:

  • Quinta parte de peso que el acero y doscientas veces más resistente.
  • Es el mejor conductor de la electricidad.
  • Es biocompatible y biodegradable.


En Cantabria, concretamente en una empresa textil de Cabezón de la Sal, conocedores de las propiedades del material, han decidido utilizarlo como material para mejorar sus productos.


De esta manera entran en el mercado de las nuevas tecnologías, la investigación e innovación. Además esperan disminuir los costes (un 30%) y la contaminación y el impacto ambiental un 85%.

Veremos si con el paso del tiempo, esperan comercializar el producto en 6 meses, el proyecto funciona tan bien como se espera y si, siguiendo el método científico, se obtienen resultados acordes con las expectativas.

domingo, 12 de marzo de 2017

Bienvenidos al blog!

Estreno blog, y, como no puede ser de otra forma, tengo que publicar mi primera entrada dando a todos la bienvenida y haciendo una pequeña presentación del mismo.
Aquí busco hablar de temas sobre educación y ciencia que vayan proponiendo mis alumnos, que al final son la base de todo mi trabajo.
Queremos dar respuestas y profundizar más en los debates inacabados o que se enrevesan entrando en una complejidad difícil, tanto de entender, como de explicar.
Para ello me voy a servir de las asignaturas que imparto como profesor en el colegio Mercedes, de la Fundación Educativa la Merced, como son Física y Química, Matemáticas y la Tutoría de un curso de tercero de la ESO.
En ésta última me baso para compartir un vídeo con todos vosotros, un vídeo que vimos en una de las primeras tutorías que tuvimos durante el curso y del que después le siguió un enriquecedor e interesante debate en el que los alumnos de mi clase no dejaron de sorprenderme. Fue la primera vez, y puedo decir con una sonrisa que ni mucho menos ha sido la última.


Espero que os guste el vídeo, y que, tanto para bien como para mal, genere opiniones y comentarios al respecto.